miércoles, 24 de octubre de 2012

XLVIII



Si mi latir fuera impasible,
no lo querría.
Prefiero que me veas deshacerme,
a que me veas desnuda
y me dé lo mismo.
Ojalá me parta en dos,
si un día te hablo,
y no me sale el corazón por la boca.
Si te rozara sin temblar,
me moriría.

No hay comentarios:

Publicar un comentario